¿POR QUÉ SER VEGETARIANO?         Cristian Megynes.

Las pruebas científicas son cada vez más y contundentes: la nutrición vegetariana cumple un importante rol en la salud.

Existen comentarios teóricos y poco fundados, tanto de médicos como de investigadores, de que deberíamos comer algún tipo de carne para evitar algunas deficiencias nutricionales; pero, tomando como excepción los aceites omega 3 de pescado (que no son originales de los mismos, sino que los obtienen de la algas marinas), el resto de los planteos, siguen siendo planteos teóricos, sin fundamento científico, es decir no son conclusiones científicas.

Se demuestra en la gran mayoría los trabajos de investigación científica que las carnes son factor clave en gran parte de las principales enfermedades. Incluso, existen trabajos que ponen en duda el beneficio del consumo de aceites derivados de pescado. Y muy pocos son los planteamientos contrarios, pero en ningún caso se confirma que la nutrición vegetariana es causa de alguna enfermedad. Si existen casos de desnutrición de algún nutriente en particular en vegetarianos, de la misma manera que existe en omnívoros, por lo tanto no pueden ser considerados por deficiencia como consecuencia del tipo de nutrición sino por errores alimenticios y otros factores propios de las personas.

Como al final se analizará, lo que es criticado por profesionales e investigadores de salud, son ciertos indicadores bioquímicos y ciertos nutrientes, pero estas observaciones contrarias a la nutrición vegetariana son explicadas como erradas por muchos trabajos.

Las carnes en la alimentación son factores importantes en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, las que están entre las principales causas de muerte en las ciudades industrializadas. Muchos aceptan que las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en ciudades industrializadas.

En la gran mayoría de los estudios que comparan la nutrición vegetariana con la nutrición omnívora, se demuestra que con la eliminación de las carnes (fundamentalmente las rojas) desciende significativamente el riesgo de desarrollar y morir por enfermedades cardiovasculares (infarto cardíaco, insuficiencia cardiaca, infarto cerebral, hipertensión arterial, etc). En uno de los más grandes estudios epidemiológicos (es decir estudios efectuados a un gran número de habitantes) realizados, por la Universidad de Oxford, concluyeron que las probabilidades de muerte por causas cardiovasculares en personas vegetarianas eran alrededor de un 25 % menores comparadas con los no vegetarianos y de un 30 % (o más) de tener menor probabilidades sufrir enfermedades cardiovasculares. No es poco que un cambio de hábito alimenticio tenga un impacto tan importante en la salud.

Además muchos trabajos sitúan a las carnes rojas como factor de riesgo para varios cánceres, principalmente el cáncer de colon, diabetes, insuficiencia renal, daños hepáticos y otras graves enfermedades, como demencia.

Los vegetarianos tienen mejor funcionamiento gastrointestinal debido a la menor probabilidad de tener constipación (algo muy desagradable por los efectos negativos en la absorción de sustancias tóxicas acumuladas de la materia fecal, el malestar psíquico que a muchos provoca), menor acidez, menor divertículos, entre varios beneficios.

Es importante destacar que las enfermedades en que se ha demostrado la disminución en la incidencia por adoptar una dieta vegetariana, son las primeras causas de muerte por motivos circunscriptos a la salud y agrupadas corresponden a la mayor parte de las causas de defunciones, en ciudades del mundo. Pero no todo es salud física. Además los vegetarianos son menos tendientes a la ansiedad y depresión, dos males tan comunes como los otros.

Entre los principales antioxidantes existentes para el metabolismo humano, están los polifenoles, sustancias que en su gran mayoría se encuentran en el reino vegetal. Dentro de estos están los flavonoides, compuestos con actividades muy variadas como inmunoestimulante e inmunomoduladorass, antibiótica, antiviral, antioxidante, estabilizadoras de membranas, anticancerígenas, flevotónicas, reductoras de riesgo cardiovascular. En general los flavonoides actúan protegiendo de la gran mayoría de las enfermedades que nos aqueja. En mi opinión, los polifenoles, por sus innumerables propiedades terapéuticas, no se les da el lugar que deberían tener en la farmacología clínica. Otros poderosos antioxidantes conocidos son la vitamina C (presente en cítricos, tomates, etc), vitamina E (presente en aceites vegetales), los carotenos (presente en espinacas, acelgas, coliflor, berro, perejil, zanahoria, etc).

Las grasas vegetales en general son insaturadas, con sus grandes beneficios cardiovasculares, y además existe en el reino vegetal los fitoesteroles, o a veces llamado el “colesterol vegetal” con propiedades antagónicas al colesterol animal dietario en relación con sus propiedades aterogénicas. Los fitoesteroles impiden la absorción intestinal del colesterol.

Nuestra estructura anatómica comparada con los animales herbívoros, omnívoros y carnívoros, revela que no somos omnívoros ni carnívoros: Molares desarrollados, caninos no cónicos y pequeños (incapaz de desgarrar músculos y piel), saliva con enzimas para los Carbohidratos, acidez estomacal suave (incapaz de coagular proteínas musculares), longitud intestinal proporcionalmente grande (cuidado que no todos calculan correctamente esta proporción, tal es el caso de los autores Testut y Latarjet en su libro de anatomía humana), estómagos pequeños, pequeña apertura bucal, tener uñas en vez de tener garras, transpiración a través de la piel, rechazo a la sangre, a lo muerto y a lo en descomposición, entre muchos otros puntos.

Con respecto al tema de lo muerto y en descomposición hay que aclarar lo siguiente: cuando un animal muere, su cuerpo instantáneamente comienza a descomponerse a través de un proceso irreversible, que sólo puede ser enlentecido, no frenado, a través del frío. Quiere decir que cuando se come algún tipo de carne, está comiendo productos en descomposición, o mejor dicho, en algún grado de putrefacción.

Pero cuando se saca un fruto no maduro de alguna planta, el mismo sigue un proceso de maduración, no de descomposición. Cuando tenemos hojas de algún vegetal, sin sus raíces, observemos que tiene otro sistema de vida, ya que muchas pueden ser replantadas dando origen a una nueva planta.

Indicadores bioquímicos y fisiológicos usados como argumentos en contra de la dieta vegetariana y su explicación del por que son infundados:
Hierro y anemia – no existe todavía un verdadero punto de corte para definir quién es anémico ferropénico (es decir cuando tiene bajos niveles de hemoglobina por falta de hierro) y quién no. En realidad no se puede definir un punto de corte, ya que como muchos indicadores bioquímicos, sus valores máximos y mínimos son sólo puntos de corte (valores límites) aceptados convencionalmente. Pero aún así, la causa de la anemia ferropénica es fundamentalmente debida a parásitos o desnutrición general, aún en omníovoros. No es correcto decir que entre los vegetarianos hay más anémicos ferropénicos que entre los no vegetarianos, sabiendo que la principal fuente de hierro en una dieta omnívora son los vegetales y no las carnes.

También hay que aclarar, que el hierro es un elemento oxidante, y ya está siendo ubicado como factor independiente en el desarrollo de muchas enfermedades. El hierro incorporado a nuestro cuerpo en exceso por suplementos dietarios o por consumo de altas cantidades de carne produce cantidades en exceso de radicales libres (elementos oxidantes) que superan los sistema de protección propios del cuerpo, y esta sería le explicación bioquímica del porque el hierro en exceso es perjudicial para la salud.

Ya hay estudios que indican que altas dosis de hierro son factor para el desarrollo de enfermedades cardiovasculares (infarto agudo de miocardio y enfermedades coronarias), diabetes, insuficiencia renal y su acumulación en el cerebro está asociada a enfermedades degenerativas como el Alzheimer.

Respecto a este punto es importante razonar algo. La biodisponibilidad (llegada al lugar de destino celular de una sustancia) del hierro de los productos vegetales es inferior a la de los productos cárnicos. Esto es usado como argumento por nutricionistas y médicos como un punto negativo de la dieta vegetariana, porque “entraría” menos hierro que comiendo carnes. Pero la naturaleza adaptativa es sabia: un elemento tan oxidante y potencialmente tóxico como es el hierro (el hierro libre en sangre aún en pequeñas cantidades es mortal), no debería llegar a los ámbitos celulares necesarios muy rápidamente, por lo tanto es necesario su ingreso gradual y dificultado. Y esa posibilidad la brindan solamente los vegetales, no las carnes.

Vitamina B12 – anemia megaloblástica: Las principales causas de anemia megaloblástica son por deficiencia de vitamina B12 o ácido fólico o ambas vitaminas. A su vez la deficiencia de ácido fólico es principalmente por mala nutrición, por comer pocos vegetales. En cambio la deficiencia de vitamina B12 es debido a la desnutrición grave, alteraciones en el factor intrínseco (proteína clave en el proceso de absorción de la vitamina B12), la presencia de ciertos parásitos y bacterias que consumen esta vitamina. Muy pocos de vegetarianos que son veganos desarrollan este cuadro, lo que estadísticamente no tiene valor. De todos modos la dieta ideal sería la lacto – vegetariana, por que los lácteos son fuente natural de vitamina B12. Todavía no se sabe, porque no se han hecho las investigaciones del tema, cuanta vitamina B12 puede generarse en forma natural por parte de las bacterias del tracto gastrointestinal.

Homocisteinemia elevada por bajos niveles de B12 – Homocisteinemia significa cantidad de homocisteina medida en sangre. La homocisteina es un aminoácido considerado por algunos como factor independiente de riesgo de enfermedades cardiovasculares. No todos consideran aceptable esto. Todos los vegetarianos tienen altos niveles de homocisteina en sangre, comparado con los no vegetarianos. Pero la teoría muere ante la realidad, ya que como se cita mas arriba, los estudios muestran que los vegetarianos tienen alrededor de un 25 % menos de probabilidades de morir por causas cardiovasculares y de un 30 % (o más) de tener menos probabilidades sufrir enfermedades cardiovasculares. Por lo tanto estos datos son coherentes con los trabajos que no consideran al aumento de la homocisteina en sangre como un factor de riesgo. Habría que estudiar a la homocisteina como factor más que independientemente, como factor relacionado a algún otra sustancia que los omnívoros tienen aumentada o disminuida respecto a los vegetarianos, ya que todos los estudios, que concluyen que homocisteina es un factor independiente de riesgo cardiovascular, están realizados sobre personas no vegetarianas

Proteínas – Casi no tiene sentido hablar de este tema porque no existe ninguna base científica donde demuestre que el consumo de proteínas vegetales pueda generar alguna deficiencia a nivel proteico. La duda impuesta sobre la calidad de nutrición vegetariana respecto a las proteínas es el resultado del análisis no científico, sino simplemente teórico, de algunos que saben poco de nutrición (inclusive catedráticos). Proteínas como las de las legumbres (porotos, garbanzos, arvejas, soja, lentejas, habas, maní, etc) son consideradas de alta calidad. Y aquellos que consumen lácteos consumen una de las dos mejores proteínas que hoy están aceptado por la OMS (junto con la proteína de la clara de huevo, la cual es muy controvertida por muchos, tema que es analizado después)

Hoy la tendencia es a proponer que se coma menos proteínas de las que antes se consideraba, ya que se está viendo que se necesita relativamente poca cantidad para las necesidades fisiológicas.

¿Por qué no consumir huevo? La clara de huevo tiene avidina, proteína que se une firmemente a la vitamina Biotina, vitamina que normalmente es producida en cantidades considerables por bacterias intestinales, y como resultado de esa unión, impide su absorción por el intestino. Esta vitamina es como toda vitamina esencial en el metabolismo. Su deficiencia genera depresión, debilidad muscular, y alteraciones dermatológicas, entre otras. Estas pueden aumentar en ciertos casos de mucho consumo de huevo y llegar a ser graves cuando se consume mucho huevo crudo. La proteína avidina puede ser parcialmente inactivada con el calor, pero no se sabe cuanta avidina es inactiva cuando se come un huevo.

La yema del huevo tiene mucho colesterol. Hoy existen algunas opiniones favorables al consumo de huevo por que se está planteando que su consumo no incide mucho en el aumento del colesterol, y por lo tanto no sería un factor importante para el desarrollo de enfermedades cardiovasculares.
Pero, existe una serie de trabajos realizados a un altísimo nivel en cuanto al seguimiento bioquímico, post ingestión de huevo, en los que se demuestra la idea antigua de que el huevo aumenta el colesterol y por lo tanto es factor de riesgo para enfermedades cardiovasculares.

No nos olvidemos que el huevo es una célula animal, y a pesar que no se mate ningún animal, no es natural para nosotros su consumo. ¿Por qué no es natural? El huevo es equivalente a un mamífero gestando, por dentro de la yema se desarrolla el futuro embrión, y la clara con la cáscara son la fuente protección y alimento del futuro embrión, es decir la “madre”. La avidina es un ejemplo del funcionamiento protectivo de la clara y otra proteína, la ovomucoide que es una antripsina enzima que inhibe la enzima tripsina, importante en el proceso de digestión ( otras proteínas que actúan fijando cofactores enzimáticos, como algunos metales)

Como es un tema bastante controvertido y si se quiere, contradictorio, el consumo de huevo, en mi opinión es preferible evitarlo.

El tema de la nutrición vegetariana, es un tema que hoy no tiene límites, por lo extenso que es y por que continuamente se están haciendo trabajos de investigación científica que permiten descubrir nuevas ventajas, y otros que confirman trabajos anteriores. Además es muy difícil el acceso a las decenas de miles de trabajos que están publican y los que no, que en su casi totalidad, como dije al principio, colocan a la nutrición vegetariana como un pilar dentro de la salud humana.

*Cristian Megyes, Bioquímico y Farmacéutico Vegetariano

ANATOMÍA COMPARADA.

A través de largos estudios e investigaciones, los científicos hallaron que el hombre en sus orígenes era vegetariano. Sólo comía carne en períodos de extrema crisis. Así fue como en la última era glacial, en la cual escasearon las frutas, verduras y oleaginosas, el hombre por un problema de subsistencia comienza a comer carne de animal. A posteriori esta costumbre continuó. A la escasez de alimentos se suma la reproducción del hombre. En principio los frutos de la tierra son suficientes, cuando las poblaciones aumentan, la agricultura no cubre todas las necesidades, ello también impulsa al hombre a la pesca y la caza. El hombre descubre el fuego y así van encadenándose los hechos hasta llegar a la civilización actual. En la cual el avance tecnológico es tan grande que se va perdiendo la visión del hombre como ser humano.

Llegados a este punto, comienzan los movimientos que nos están ayudando a despertar las conciencias dormidas. La tecnología es un arma poderosísima tanto para el bien como para el mal. Aquí entra en juego el libre albedrío del hombre y su derecho a equivocarse. La tecnología debe estar al servicio del hombre y del Planeta y jamás deberían estos ser destruidos por ella, sin embargo estamos en uno de los momentos más culminantes, en que si no damos marcha atrás y comenzamos a preservar lo que nos queda, pronto no nos quedará nada.

Gracias a Dios, muchos niños y hombres están tomando conciencia de lo que está ocurriendo y colaboran abiertamente por revertir la situación. El Respeto por la Madre Naturaleza implica el Respeto por la Vida.

El naturalista francés George Cuvier (1769-1832) es considerado el creador de la anatomía comparada. En uno de sus artículos dice:

“La anatomía comparada nos permite ver que el hombre se parece en todo a los animales frugívoros, y en nada a los carnívoros. La carne muerta sólo es susceptible de ser masticada y digerida por el hombre si se la disfraza y se la hace más tierna con preparativos culinarios; así, la vista de carnes crudas y sangrantes nos produce horror y repugnancia”.

Partiendo de Cuvier, se han realizado diferentes estudios comparativos entre las diferencias anatómicas del hombre y los animales. Tomando como base de diversos autores les damos el siguiente cuadro:

CARNÍVORO

HERBÍVORO

SER  HUMANO

Tiene garras No tiene garras No tiene garras
Sin poros en la piel, transpira por la lengua para refrescar la piel. Transpira por millones de poros en la piel. Transpira por millones de poros.
No suda. Suda mucho. Suda mucho.
Los dientes frontales son afilados y puntiagudos para desgarrar la carne. Los dientes frontales no tienen filo ni son puntiagudos. Los dientes frontales no tienen filo ni son puntiagudos.
No tiene molares lisos. Los molares son chatos para moler el alimento. Los molares son chatos para moler el alimento.
Tiene glándulas salivales pequeñas. Suficientes para su tipo de alimentación. Las glándulas salivales están bien desarrolladas para digerir frutas y verduras. Las glándulas salivales están bien desarrolladas para digerir frutas y verduras.
Tiene saliva ácida, no posee Ptialina. Tiene saliva alcalina y abundante Ptialina para digerir cereales. Tiene saliva alcalina y abundante Ptialina para digerir cereales.
Su estómago segrega ácido clorhídrico muy concentrado para digerir cartílagos, nervios, músculos, etc. El ácido clorhídrico de su estómago es 20 veces menos concentrado que el de los carnívoros. El ácido clorhídrico de su estómago es 20 veces menos concentrado que el de los carnívoros.
No mastica, devora pedazos. Mastica. Mastica.
Tiene intestino corto. Tres veces el largo de su cuerpo, para facilitar la salida de la carne, que se descompone rápido. Su intestino es largo, 10 veces la medida del cuerpo. Los cereales y frutas tardan mucho más en descomponerse. Su intestino es largo, 12 veces la medida del cuerpo. Los cereales y frutas tardan mucho más en descomponerse.
Tiene materia fecal escasa y fétida. Su materia fecal es voluminosa y no fétida. Su materia fecal es voluminosa y no fétida.
Evacua entre las 2 a 4 horas de comer. Evacua entre las 4 a 8 horas de comer, cuando no en mucho más. Evacua entre las 4 y 8 horas de comer, cuando no en mucho más.
Tiene mucha tolerancia al ácido úrico, la urea. No tiene tolerancia al ácido úrico y la urea. No tiene tolerancia al ácido úrico y la urea.

Como podemos inferir existen grandes diferencias orgánicas entre un consumidor de carne, un herbívoro y el hombre.

El intestino de los animales carnívoros al ser más corto permite una rápida evacuación de la carne, evitando así la putrefacción. Si observamos, veremos que los perros evacuan prácticamente ni bien terminan de comer.

En el hombre, la carne que permanece tantas horas dentro de sus órganos internos, comienza a descomponerse, imaginen la temperatura corporal interna, no es una heladera, por lo cual en ese lapso se originan toxinas que a la larga van deteriorando el organismo.

El animal carnívoro tiene dientes alargados y puntiagudos para cazar a sus presas. Pero no necesita los molares para masticar, ya que la carne no es digerida casi en la boca, sino en el estómago y los intestinos.

Quienes se alimentan de granos y vegetales, tienen en la boca una enzima que predigiere los almidones, de ahí la importancia de una buena masticación. Las frutas, verduras y granos deben ser bien masticados e insalivados para su correcta digestión.

Como las frutas, verduras y granos tardan muchísimo más en descomponerse, al hombre le ha sido dado un intestino muy largo.

Otro factor que nos reafirma que el hombre no es carnívoro, es el hecho de que el hombre debe cocinar la carne para comerla y condimentarla para darle sabor. El animal carnívoro se come a su presa tal cual la caza.

En general el hombre come su ración de carne, sin cuestionarse absolutamente nada. No siempre sería capaz de comerla si fuera testigo de la matanza del animal.

Para finalizar les contaré un hecho de la vida de Pitágoras. Este se alimentaba de pan y miel por las mañanas y con vegetales por la tarde. Muchas veces les pagaba a los pescadores para que devolvieran los pescados al agua y una vez dijo:

“Oh hermanos, no den a sus cuerpos comidas pecaminosas. Tenemos maíz, manzanas, uvas que doblan las ramas con su peso. Existen hierbas dulces y vegetales que pueden ser cocinados y suavizados con el fuego, y a ustedes no se les raciona ni la leche, ni la miel. La tierra nos da una inmensa cantidad de riquezas de inocentes alimentos y nos ofrece banquetes que no involucran derramamientos de sangre ni matanzas. Sólo las bestias satisfacen su hambre con carne y ni siquiera todas ellas.”

“LA MAGIA DE SER VEGETARIANO”. Por Julia Maitret.  

“El espíritu es la vida, la mente es el constructor, y el cuerpo físico es el resultado”. Edgar Cayce.

La salud es un proceso dinámico de todos los sistemas del cuerpo humano en actividad coordinada de asimilación y eliminación; y en este proceso, el sistema circulatorio y el sistema nervioso son vitales para conseguir el estado de equilibrio. La salud y bienestar corresponde a uno mismo si se acepta la responsabilidad de atender lo físico, lo mental y lo espiritual con la meditación.

La sabiduría de la naturaleza se enfoca en la salud del organismo que constantemente busca por un estado de equilibrio.

Algunas personas no saben que hacer para sentirse mejor o para recobrar su salud, ellos no conciben la idea que ellos tienen la habilidad para mejorar su salud.

Nuestro sistema inmunológico esta hecho de células que se encargan de luchar, desactivar y eliminar a cada intruso que pueda dañar al cuerpo.

Cuando trabaja eficientemente, el sistema inmunológico multiplica la posibilidad de mantener la buena salud. La deficiencia inmunológica es causada por una pobre nutrición, consumo de grasas saturadas, muchos azúcares, comida procesada y alimentos que carecen de los nutrientes esenciales, estrés crónico y adicción a drogas como el alcohol, tabaco y medicinas.

Nuestra calidad de vida depende principalmente de nuestra salud y defensas. Esto esta acorde con vivir una higiene vegetariana.

Es bueno decir que nosotros no siempre podemos tener el control de ciertas circunstancias y prevenir todas las enfermedades porque muchas de ellas son una consecuencia de la negligencia a las necesidades de nuestro cuerpo a través de nuestras vidas. La salud puede ser recobrada con la propia actitud y una adecuada nutrición; hierbas curativas, y algunas prácticas asociadas con un estilo de vida que podría alcanzar excelentes resultados para una vital y buena salud.

Tener un objetivo en la vida, con pensamientos y emociones constructivas y mantener los sistemas inmunológico y endocrino en óptimas condiciones nos mantendrá con vigor y equilibrio. Esto se logra mediante un estilo de vida vegetariano/vegano, de gratitud a la vida, y compasión por todo organismo viviente.

Krishna dijo: “Conducta moral, buenos hábitos, vida espiritual, todo depende de la calidad de los alimentos; enfermedad, debilidad mental, carencia espiritual, todo es producido por el alimento equivocado. La comida juega un papel crucial en determinar nuestros pensamientos, sentimientos, palabras y acciones”.

No se puede negar que cada acto esté precedido por un pensamiento y que los pensamientos `buenos o malos’ sean el resultado de los alimentos que consumimos.

Algunas personas argumentan que las plantas también poseen vida. Todas las plantas, frutos y verduras no poseen sangre, carne ni huesos, y el nivel de conciencia en tales criaturas es más bajo y no se considera como violencia.

La compasión y la no violencia hacia las criaturas vivientes es un elemento importante como lo primero a ser observado por la gente espiritual y esto solo es posible mediante un estilo de vida vegetariano.

“No interesa saber si los animales son capaces de pensar, lo que importa es saber que son capaces de sufrir y amar”. Jeremias Benthan

R.N. Lakhotia dice: “las personas que son verdaderamente espirituales por naturaleza jamás deberían pensar en tomar un alimento no vegetariano o cualquier otro alimento obtenido mediante crueldad”.

La comida vegetariana/vegana es el único alimento ideal para la humanidad desde el punto de vista de la salud, nutrición, ayudar a alimentar a los que padecen hambre; proteger el medio ambiente; conservar los recursos, como se muestra científicamente y unido a los mandatos de las escrituras, las enseñanzas de grandes sabios y las palabras de los hombres del mundo que lo han experimentado y nos invitan a ser compasivos hacia los animales y buscar y perseguir la paz.

Paracelso dijo: “En cada jardín, florecen plantas que son necesitadas por los habitantes de cada casa para traer armonía y ser curados”.

Dejemos que una consciencia mas elevada y ecológica nos una y que la paz y felicidad reinen en todo Ser sobre la Tierra.

Eminentes científicos e inventores a favor del vegetarianismo.  
Que tienen en común Einstein, Newton, DaVinci, Tesla, Edison.
12 Enero 2010. Por deltoyax.

Con el fin de ayudar a preservar los recursos naturales de nuestro planeta, muchos de los más grandes pensadores del mundo y científicos a través de la historia, han observado una dieta vegetariana y han afirmado la necesidad de ésta desde el punto de vista tanto moral como lógico.

Por ejemplo, Sir Isaac Newton, “el padre de la física”, y Leonardo Da Vinci, un científico de medio tiempo, quien hizo importantes descubrimientos en hidráulica, óptica y mecánica, fueron ambos vegetarianos. De hecho, Da Vinci era tan ferviente acerca del vegetarianismo que compraba pollos enjaulados y los liberaba. Además, Srinivasa Ramanujan (1887-1920), considerado el más grande matemático de los últimos 1000 años, también era vegetariano.

Otro entusiasta vegetariano, el gran inventor, físico e ingeniero Nikola Tesla (1856-1943), quien ayudó a desarrollar el sistema eléctrico AC (de corriente alterna) utilizado para darle energía a la civilización moderna, vivió en suntuosidad, con comidas personalizadas ordenadas en el Hotel Waldorf-Astoria, en Nueva York. En relación a los beneficios físicos y morales del vegetarianismo, Tesla escribió:

“Según principios generales, la crianza de ganado como medio para proveer alimento, es objetable. Ciertamente es preferible hacer cultivar vegetales y pienso, por lo tanto, que el vegetarianismo es un distanciamiento encomiable del barbárico hábito establecido. Que podamos subsistir a base de alimentos derivados de las plantas y desempeñar nuestro trabajo incluso ventajosamente, no es una teoría, sino un hecho bien demostrado. Muchas razas que viven casi exclusivamente de vegetales son de un físico y fortaleza superiores. No hay duda de que algunos alimentos derivados de las plantas, como la avena, son más económicos que la carne, y superiores a ésta con respecto tanto al desempeño mecánico como al mental. Tales alimentos, además, ponen a prueba decididamente menos a nuestros órganos digestivos y, al hacernos más satisfechos y sociables, producen una cantidad de beneficios difíciles de estimar. Viendo estos hechos, debería hacerse todos los esfuerzos por detener la desenfrenada y cruel matanza de animales, la cual puede ser destructiva para nuestra moralidad.

El progresista Tesla también teorizó que algún día la humanidad podría aprender a sustentarse por sí misma directamente haciendo uso del campo de energía universal. Además, Thomas Edison (1847-1931), el más grande inventor en la historia y también vegetariano, escribió: “El vegetarianismo tiene una poderosa influencia sobre la mente y su funcionamiento, así como sobre la salud y vigor del cuerpo. Hasta que dejemos de dañar a todos los otros seres vivos, aún seremos salvajes”.

Otro vegetariano eminente fue Albert Einstein (1879-1955), ampliamente considerado como el científico más grande del siglo XX y promotor de la paz de toda la vida, dijo: “Nada beneficiará a la salud humana e incrementará las probabilidades de supervivencia de la vida sobre la Tierra como la evolución hacia una dieta vegetariana.” En una nota similar declaró: “Nuestra tarea debe ser ampliar nuestro círculo de compasión, para así incluir a todas las criaturas vivientes y a la naturaleza entera en su belleza”. Y, el día en que se volvió vegetariano, Einstein escribió en su diario: “De modo que estoy viviendo sin grasas, sin carne, sin pescado, pero me siento muy bien así. Siempre me ha parecido que el hombre no nació para ser carnívoro”.

Desde que Einstein presentó su innovadora teoría de la relatividad hace cien años, el mundo no ha visto a nadie que iguale su genialidad; sin embargo, un físico contemporáneo, Edward Witten, es visto por muchos como su sucesor y también es conocido como el matemático y teórico de la “teoría de las cuerdas”* más importante del mundo. Además de sus destrezas científicas, Witten es similar a Einstein en cuanto él es vegetariano y trabaja en los mismos problemas de la física y en el mismo edificio de la Universidad de Princenton en donde Einstein trabajó.

El protegido más famoso de Witten es Brian Greene, quien ha refutado la teoría de Einstein de que el espacio puede alargarse pero no rasgarse. A la edad de nueve años, Greene podía multiplicar números de treinta dígitos en su cabeza y, por supuesto, él también es vegetariano. A continuación, algunos extractos de una entrevista exclusiva sobre ciencia, moralidad y vegetarianismo que el Sr. Green llevado a cabo para la Revista Noticias de la Maestra Suprema Ching Hai.

P: ¿Por qué piensa usted que tantos de los grandes genios han sido vegetarianos?

B: Según mi limitada experiencia, los vegetarianos típicamente son personas que están deseosas de cambiar el orden usual y aceptado de las cosas. Más aún, a menudo son personas dispuestas a sacrificar sus propios placeres en busca de lo que creen que es correcto. Estas mismas cualidades son a menudo lo que se necesita para producir grandes progresos en las artes y las ciencias.

Q: ¿Por qué cree que otros científicos aún no son vegetarianos?

B: Yo preguntaría, más generalmente, por qué la vasta mayoría de las personas no son vegetarianas. Pienso que la respuesta es que la mayoría de las personas no cuestionan la práctica de comer carne ya que siempre la han tenido. Muchas de estas personas se preocupan por los animales y el medio ambiente, algunos profundamente. Pero por alguna razón —la fuerza del hábito, las normas culturales, la resistencia al cambio— hay una disparidad insalvable fundamental por la que estos sentimientos no se traducen en cambios de comportamientos.

Q: ¿Qué lo inspiró a volverse vegetariano?

B: Literalmente, fue un platillo — costillas de cerdo — que mi madre cocinó cuando tenía nueve años. Las costillas hicieron la conexión entre la carne y el animal del que venía directamente; me horroricé y declaré no volver a comer carne nunca más. Y nunca lo hice. El volverme vegetariano estricto sucedió después. Visité una finca de rescate de animales al norte de Nueva York y aprendí mucho acerca de la industria láctea, lo cual me perturbó tanto que no pude continuar apoyándola. En unos días renuncié a todos los lácteos.

Hoy en día, incluso los científicos no-vegetarianos también entienden las bases físicas del vegetarianismo y cómo éste puede contribuir al bienestar medioambiental de la Tierra. Por ejemplo, un físico del Reino Unido, Alan Calverd, recientemente salió en titulares con la siguiente declaración acerca del calentamiento global y el estilo de vida vegetariano: “Adoptar una dieta vegetariana puede hacer más por el medio ambiente que el quemar menos aceite y gas”.

De los ejemplos citados, podemos ver que científicos eminentes a través de la historia han confirmado las ventajas de una dieta vegetariana desde el punto de vista de la moralidad, la compasión y también desde la perspectiva de que es necesario asegurar el bienestar de nuestro planeta. De modo que, con sólo cambiar nuestros hábitos alimenticios, podemos llevar infinitos beneficios a la humanidad.

Vegetarianismo y espiritualidad.

Nos vienen pidiendo hace rato que hagamos referencia al vegetarianismo, desde el punto de vista espiritual y desde su aspecto netamente científico. ¿Quién hubiera dicho tiempo atrás, que los grandes diarios del mundo publicarían en su tapa noticias cada vez más frecuentes sobre las ventajas ya indiscutidas del vegetarianismo? La última que recorrió las rotativas fue la referida a la proporción entre la ingesta de carne y el arrollador riesgo cardíaco. Muchos de los mismísimos premios Nobel se han convertido en difusores y practicantes confesos de una alimentación que ya no incluye cadáveres, por la lentitud nosciva del proceso digestivo, en el que perdemos la mayor energía metabólica del día, y la acumulación de grasas animales como principal causa de mortalidad, incluso en un tema antes no reconocido, y ahora vox populi, como la generación de cánceres varios.

Desde el punto de vista espiritual, se explica que el animal capta el momento en que está siendo asesinado y quién lo mata, recibe una perturbación energética que le genera violencia, agresividad, y un karma residual muy duro, y quien lo consume, aunque no lo haya matado, capta en menor grado, pero en forma inevitable los efectos negativos del acto de la muerte del animal. La industria en torno al matadero es de un horror, rayano al de un campo de concentración en el cual han perdido la vida millones de seres humanos. Le estamos haciendo lo mismo al animal y creemos que podemos salir indemnes de crueldades que parecen estar socialmente aceptadas?

El planeta está pidiendo a gritos un cambio, de compasión, de sentido común, de misericordia, de respeto por la creación. Todo está volviendo en contra del hombre. ¿Qué le hacemos a hermanos de una evolución aparentemente inferior, pero con más lecciones de nobleza instintiva que los propios humanos? Presten atención a estas frases de seres extraordinarios y es interesante recordar que los grandes seres espirituales de la historia conocida, eran vegetarianos: Jesús, Buda, Sai Baba, Rama, Krishna, Moisés, Zoroastro, Saint Germain, Confucio, Lao Tse, Amma, Ching Hai, y tantísimos genios que marcaron su época, y que iremos también mencionando en próximos textos.

“Llegará un tiempo en que los seres humanos se contentarán con una alimentación vegetal y se considerará la matanza de un animal como un crimen. Igual que el asesinato de un ser humano. Llegará un día en el que los hombres como yo, verán el asesinato de un animal como ahora ven el de un hombre. Verdaderamente el hombre es el rey de las bestias, pues su brutalidad sobrepasa la de aquellas. Vivimos por la muerte de otros. Todos somos cementerios”. Leonardo Da Vinci.

“Siento que el progreso espiritual nos demanda el que dejemos de matar y comer a nuestros hermanos, criaturas de Dios y sólo para satisfacer nuestros pervertidos y sensuales apetitos. La supremacía del hombre sobre el animal debería de demostrarse no sólo avergonzándonos de la bárbara costumbre de matarlos y devorarlos sino cuidándolos, protegiéndolos y amándolos. No comer carne constituye, sin la menor duda, una gran ayuda para la evolución y paz de nuestro espíritu”. Ghandi.

“Mientras seamos las tumbas vivientes de bestias asesinadas, ¿cómo podemos esperar condiciones ideales sobre esta tierra?”. “El domingo oramos pidiendo que la luz ilumine nuestro camino. Estamos cansados de guerras, no queremos más combates, pero sin embargo, nos atiborramos de cuerpos muertos”. George Bernard Shaw.

“Amad a todo ser viviente y pacificad vuestros espíritus dejando de matar y comer animales; he ahí la verdadera prueba de religiosidad pues el verdadero sabio y hombre de Dios no sólo no matará ni comerá a ninguna criatura sino que amará, conservará y potenciará la vida en todas sus manifestaciones”. Buda.

“¿Cómo podéis asesinar y devorar despiadadamente a esas adorables criaturas que mansa y amorosamente os ofrecen su ayuda, amistad y compañía?”. San Francisco de Asís.

“Una vaca o una oveja que yacen muertas en un prado son consideradas carroña. El mismo cadáver en una carnicería se considera comida”. Dr.Kellog.

“Mientras los hombres sigan masacrando a sus hermanos los animales, reinará en la Tierra la guerra y el sufrimiento y se matarán unos a otros, pues aquel que siembra el dolor y la muerte no podrá cosechar ni la alegría, ni la paz, ni el amor”. Pitágoras.

“No olvides que por muy alejado y escondido que este el matadero, tú que comes carne siempre serás su cómplice”. Emerson.

“Si un hombre aspira sinceramente a vivir una vida más amorosa y espiritual, su primera decisión debería ser la de abstenerse de comer carne”. Tolstoi.

“No permitáis que nadie pase por alto la carga de su responsabilidad. Mientras tantos animales sigan siendo maltratados, mientras los lamentos de los animales sedientos en los vagones de carga se enmudezcan, mientras tanta brutalidad prevalezca en nuestros mataderos, todos nosotros seremos culpables. Cada cosa que vive tiene valor como ser vivo, como una de las manifestaciones del misterio de esta vida”. Albert Schweitzer. (Premio Nobel de la Paz, 1952).

Dalai Lama se vuelve vegetariano.

 
*El 5 de abril del 2005, el Dalai Lama hizo la siguiente declaración ante una asamblea de líderes tibetanos: “Me he hecho vegetariano recientemente.”
Los jóvenes de hoy, particularmente aquellos que vienen del Tíbet y que tienen la condición de refugiados deben guardar estos principios para su propio desarrollo y para tener paz mental. El mensaje de xxxxxx [palabra sánscrita que significa ‘gran compasión’] nos ha pedido claramente que sigamos los pasos del amor y la compasión hacia todos los seres vivos”. Esta noble acción del Dalai Lama es una inspiración para las personas alrededor del mundo y es especialmente admirable porque cambió su dieta a los setenta años. De hecho, él hubiera deseado ser vegetariano desde muy joven pero fue obstaculizado por las curiosas creencias de sus médicos personales.

Hoy en día, los médicos tibetanos progresivamente reconocen los beneficios del vegetarianismo, incluido el Dr. Tenzin Tsephal, Director de la Medicina Tibetana en uno de los mayores asentamientos de refugiados tibetanos, quien afirma: “No es necesario (hablando sobre el Dalai Lama) que coma carne. Nunca le prescribiría a alguien que comience a comer carne nuevamente. Los médicos tibetanos que así lo hacen son un tanto tradicionales y no están conscientes o abiertos a otras alternativas. Pienso que todos los tibetanos pueden y deberían dejar de comer carne”.

En el 2004, la compañía Kentucky Fried Chicken anunció sus planes de abrir restaurantes de pollo en el Tíbet y en respuesta, el Dalai Lama emitió la siguiente declaración pública: “En nombre de mis amigos de PETA (Gente para el trato ético de los animales), estoy escribiendo para solicitarle a KFC que abandone sus planes de abrir restaurantes en el Tíbet, porque el apoyo de esa corporación a la crueldad y al sacrificio masivo de animales, viola los valores tibetanos”. Después de esto, la administración de KFC abandonó sus planes.

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